El peso argentino se fortaleció aproximadamente un 2 % durante septiembre de 2026, mientras que la inflación del mismo mes se situó en 1,9 %. Sin embargo, la balanza de pagos mostró una fuga de divisas superior a 543 millones de dólares, según el Banco Central de la República Argentina (BCRA).
Política monetaria y ajuste financiero
El gobierno, encabezado por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo, mantuvo una política de ajuste que elevó la tasa de referencia a 25 % anual. En la última licitación de deuda, el monto absorbido aumentó un 36 % respecto a la anterior, aunque la tasa de caución a un día se disparó al mismo nivel del 25 %.
"La suba de la tasa de interés no ha logrado detener la dolarización ni la fuga de capitales", señaló el equipo económico del gobierno.
Operaciones de cambio y costos récord
Las operaciones en la variante MEP y CCL sumaron 305 millones y 238 millones de dólares, respectivamente, con tipos de cambio de 1.534,9 pesos (MEP) y 1.618,4 pesos (CCL). Estas cotizaciones implicaron comisiones que alcanzaron el 5,4 %, el nivel más alto registrado.
El riesgo país volvió a superar los 600 puntos, cerrando en 611. En el mercado mayorista, el dólar oficial terminó el miércoles en 1.514,6 pesos, un 1 % por debajo del máximo de 1.528,75 pesos alcanzado el 28 de septiembre.
El BCRA aprovechó la caída del dólar oficial para comprar 291 millones de pesos el martes y 101 millones el miércoles, aunque la magnitud de estas compras ya no basta para disipar las expectativas de una crisis cambiaria en el año electoral.
Riesgos de devaluación futura
Al asumir la presidencia, Mile Milei devaluó el peso de 366 a 800 pesos. Ajustado por inflación, ese valor equivaldría hoy a 2.780 pesos, según cálculos de El Destape. El mismo medio indica que el dólar de la era de Alberto Fernández, actualizado por el IPC, rondaría los 1.598 pesos, por encima del nivel actual del mercado oficial.
"Si a Milei le parecieron poco esos 366 que hoy son 1.598, es factible que él mismo, luego de ganar, devalúe la misma cantidad que en 2023 y lo lleve a 2.780", explicó El Destape.
En conjunto, la combinación de una política monetaria restrictiva, la apreciación del peso y la persistente salida de capitales sugiere que la economía argentina seguirá enfrentando desafíos estructurales, sin una señal clara de un rebote inmediato.