La marca Movistar dejó de existir en Colombia este miércoles 14 de octubre y pasó a integrarse definitivamente a Tigo, propiedad de Millicom. La operación, que ya había sido anticipada, se formalizó con el reemplazo de los letreros en las tiendas principales de la compañía y la unificación de su identidad comercial en todo el territorio nacional.

En paralelo, Claro Colombia publicó un manifiesto el mismo día del cambio de marca. La filial de América Móvil no mencionó de forma directa a Tigo ni a Movistar, pero el comunicado coincidió en fecha con la desaparición de la marca rival y funcionó como una señal de posicionamiento en el mercado.

La apuesta de Tigo

La compra que Millicom concretó este año para quedarse con el control total de Movistar representó un desembolso de 4,5 billones de pesos, según declaró el CEO de la compañía, Marcelo Benítez. A esa cifra se suma un plan de inversión de 8,5 billones de pesos para los próximos cuatro años, con el que la empresa proyecta elevar su apuesta total en el país a 13 billones de pesos.

"Los recursos se destinarán a ampliar la capacidad de las antenas ante un incremento del tráfico de datos cercano al 15% interanual", explicó Benítez en una entrevista con Infobae.

El plan también contempla duplicar la cobertura de 5G hasta alcanzar 324 municipios y sumar más de mil nuevos sitios de conectividad.

Qué cambia para los usuarios

Los contratos firmados con Colombia Telecomunicaciones (Coltel), la sociedad que operaba Movistar, se mantienen vigentes. Los clientes conservarán los mismos planes y canales de pago. El único cambio visible será el logotipo en la factura, de acuerdo con lo informado por la compañía.

El mensaje de Claro

En su manifiesto, Claro destacó su infraestructura: su red llega con 4G al 100% de las cabeceras municipales y con 5G en más de 100 ciudades y municipios, además de contar con más de 150.000 kilómetros de fibra óptica. A esa base se suman centros de datos, nube, inteligencia artificial y ciberseguridad.

"Colombia está entrando en una etapa en la que conectar ya no es suficiente", señaló la compañía en el documento.

La empresa también afirmó que está simplificando procesos y fortaleciendo la atención al cliente, y se describió como una compañía que evolucionó "de una compañía de telecomunicaciones a una empresa de tecnología que acompaña todo el ciclo de la información".

"Nuestra escala es, ante todo, una responsabilidad", agregó Claro en el texto, en el que vinculó su despliegue de red con la obligación de sostener el servicio "cuando el país más la necesita".

El comunicado cerró con el anuncio de que la empresa continuará invirtiendo e innovando para elevar la calidad de sus servicios. La unificación de Movistar bajo la marca Tigo marca un nuevo mapa competitivo en el sector de las telecomunicaciones colombianas, donde Claro busca diferenciarse por su infraestructura y su giro hacia servicios tecnológicos integrados.