El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires envió a la Legislatura los proyectos de Código Fiscal y Ley Impositiva para 2027, con una medida que enciende alarmas en el mercado automotor: un cambio en la forma de calcular Ingresos Brutos sobre la venta de autos y motos 0km que, según un análisis privado, podría encarecer el precio final.
El punto central está en la base imponible. Hoy las concesionarias y agentes oficiales tributan sobre el margen comercial, es decir, la diferencia entre lo que factura la terminal y el precio de venta al público. La nueva redacción los devolvería al régimen general y el impuesto se calcularía sobre el precio de venta completo del vehículo.
Alícuota más baja, carga más alta
El proyecto de Ley Impositiva baja la alícuota nominal del 10% al 2,3%, pero ese recorte no compensa el cambio de base. Según el análisis de Sebastián Domínguez, CEO de SDC Asesores Tributarios, para sostener la carga actual la alícuota sobre el precio de venta debería quedar entre el 0,91% y el 1,30%, según el margen comercial de cada operación.
Con la alícuota fijada en el 2,3%, el tributo subiría entre un 76% y un 153% para márgenes de entre el 10% y el 15% sobre el costo.
El impacto no quedaría solo en la concesionaria. Ingresos Brutos grava cada eslabón de la cadena comercial y no puede computarse como crédito fiscal, por lo que el mayor costo se incorporaría a la estructura y, según estima el tributarista, sería esperable que se traslade al comprador.
Un ejemplo con números
Domínguez armó una simulación teórica con un auto cuyo precio de venta al público es de $42.000.000, IVA incluido. Con un margen del 12%, el impuesto pasaría a ser 2,15 veces el actual.
"Con un margen del 12%, el impuesto sería 2,15 veces el actual y el precio final debería aumentar alrededor de un 1,26% para mantener el resultado del concesionario", explicó.
En términos prácticos, si la concesionaria quiere conservar su rentabilidad y afrontar el nuevo tributo, el vehículo tendría que costar un 1,26% más. El mismo mecanismo alcanza a las motos 0km, incluidas en la misma norma.
Las alternativas sobre la mesa
Para evitar ese traslado al precio, el especialista plantea dos caminos: conservar la tributación sobre el margen comercial o aplicar sobre el precio de venta una alícuota que mantenga la carga vigente, dentro del rango del 0,91% al 1,30%.
El proyecto todavía debe pasar por la Legislatura porteña y puede modificarse antes de convertirse en ley. Por eso, según Domínguez, el impacto real debería medirse con los márgenes concretos del sector.
En paralelo, el paquete fiscal porteño incluye novedades para las patentes: sobre un parque automotor de 1.630.000 vehículos, unos 824.000 contribuyentes pagarán menos que este año, 654.000 abonarán lo mismo y alrededor de 152.000 quedarán exentos. La escala pasaría de siete a ocho tramos, con una alícuota máxima del 5% frente al 8% de 2026, y se modifica el límite de antigüedad para la exención, que baja de 25 a 20 años.