La empresa Mural, que provee infraestructura financiera, licencias y controles de cumplimiento para que otras compañías lancen productos de dinero, cerró una ronda de financiación serie A por US$15 millones. El anuncio se hizo hoy y el monto eleva el financiamiento total reunido por la firma a US$28 millones.

El capital nuevo tiene dos destinos: ampliar la operación internacional y construir la infraestructura para escalar servicios financieros manejados por agentes de inteligencia artificial. En la Argentina, la compañía quiere reforzar su presencia y ya busca un country manager local.

Quién puso el dinero

La ronda fue liderada por Tether, la emisora de USDT, la stablecoin más usada del mundo. También participaron North Island Ventures y inversores que ya estaban en la sociedad, como el argentino Wences Casares, fundador de Patagon y Xapo Bank.

Para el CEO de Tether, Paolo Ardoino, la apuesta tiene que ver con el momento del sector: "A medida que los agentes comienzan a mover dinero, esa conexión con los bancos, las redes de pago y los sistemas de cumplimiento normativo sobre los que todavía funciona el mundo se vuelve fundamental".

Por qué la Argentina

Sinclair Toffa, CEO y cofundador de Mural, explicó que el país es un mercado de peso para la empresa por el uso extendido de stablecoins y por la demanda de personas y empresas de operar en dólares con herramientas digitales. "Estamos buscando un country manager en Argentina, para expandir nuestros esfuerzos allá", dijo.

La firma ya trabajó con bancos locales y armó una red de socios en el sector. Ahora quiere sumar clientes entre fintechs y plataformas que necesitan gestionar pesos, dólares y stablecoins, cobrar y pagar localmente y cumplir con las normas vigentes.

"La Argentina es un mercado clave para desarrollar y perfeccionar sus productos, con una infraestructura que permite a las empresas expandirse también a Brasil, Colombia y México", agregó el ejecutivo.

Qué hace la empresa

Mural no atiende al público final: funciona como la base sobre la que otras compañías montan sus propios servicios financieros. Administra cuentas, pagos, identidad y cumplimiento normativo, y conecta licencias, vínculos bancarios y sistemas de pago locales y blockchain en distintos mercados.

"Somos una empresa fintech que permite y facilita que otras empresas puedan construir productos. Brindamos esa infraestructura sobre la que se apoyan luego otras aplicaciones", resumió Toffa. Entre sus clientes figuran Deel, Opera y Axexo.

La operación regional no se limita al país: la compañía también quiere consolidarse en Brasil, Colombia y México, y evalúa entrar en otros mercados latinoamericanos. El negocio apunta a un fenómeno en expansión: asistentes de IA que ya no solo responden consultas, sino que ejecutan tareas como enviar un correo, hacer una compra o reprogramar una cita, y que ahora empiezan a mover dinero.