El canciller alemán, Friedrich Merz, nombró el 24 de julio a la ministra de Salud, Nina Warken, como su nueva jefa de gabinete. Este nombramiento se produce en el marco de una reorganización destinada a dar un nuevo impulso a su Gobierno antes de las elecciones regionales de septiembre.
Merz también afirmó que se avecinan más cambios. Dos fuentes indicaron que tiene previsto sustituir a su ministro de Transporte, pero que ello llevará más tiempo.
Nina Warken será la primera mujer en ocupar su nuevo cargo, un puesto importante que actúa como enlace entre la cancillería, los ministerios y los legisladores. Merz se encuentra bajo presión para obtener resultados tras un primer año de mandato lleno de dificultades.
Contexto
El crecimiento económico ha tenido dificultades para repuntar, y la economía alemana se ve amenazada por el alza de costos internos y la competencia extranjera. Las turbulencias arancelarias y la crisis energética derivada de la guerra también están lastrando el crecimiento.
Merz prometió "ponerse manos a la obra" cuando el Parlamento se reanude tras el receso del verano boreal. Nina Warken es "asertiva y una gran conocedora de la política de seguridad", además de "una negociadora dura", según Merz.