El 1 de octubre se registró la ocupación de 1.027 centros de enseñanza secundaria en Francia; 222 de ellos quedaron totalmente bloqueados por sus alumnos. En esa misma jornada, las fuerzas del orden detuvieron alrededor de 2.000 jóvenes, según datos del Ministerio del Interior.
Origen y expansión del movimiento
La protesta comenzó el 17 de septiembre en los suburbios del norte de París y, en menos de una semana, se extendió a todas las regiones, alcanzando también a unas treinta universidades. El martes 6 de octubre, la Intersindical, que aglutina a los principales sindicatos educativos, convocó una marcha conjunta de estudiantes y docentes, que reunió a 400.000 manifestantes en distintas ciudades, con 100.000 de ellos en la capital.
"Alcanzamos un récord histórico con 1.800 colegios bloqueados", afirmó la portavoz de la Intersindical.
Condiciones de los establecimientos
En el liceo Paul‑Éluard de Saint‑Denis, en el departamento de Seine‑Saint‑Denis, la situación es crítica: ratas circulan por los pasillos, la luz falla y los techos gotean. Un aula provisional alcanzó los 40 °C, y un estudiante relató:
"Hubo varios desmayos y no había enfermera para atenderlos".
Los baños carecen de papel higiénico y los estudiantes deben traerlo desde casa. En los últimos cuatro años, la tasa de aprobación del examen nacional del bachillerato cayó 12 puntos, del 96 % al 84 %.
Respuesta del gobierno y de los sindicatos
Ante la magnitud del paro, el Ejecutivo ordenó el cierre de unos 400 colegios el 2 de octubre. El ministro de Educación, Sébastien Lecornu, acusó a la agrupación La Francia Insumisa de manipular a la juventud, sin presentar propuestas de solución. Mientras tanto, los sindicatos denuncian la falta de profesores sustitutos, jornadas que se extienden de 8 a 18 horas y la presión de la plataforma Parcoursup, que asigna plazas universitarias mediante algoritmos.
Próximos pasos
Los estudiantes mantienen la protesta y exigen una revisión del sistema de acceso a la universidad y la mejora urgente de la infraestructura escolar. El gobierno aún no ha anunciado medidas concretas para atender las demandas.