En enero de 2015 los hermanos Fernando, César y Valeria Hubeli iniciaron su primera campaña de picado de forraje en Formosa, marcando el comienzo de lo que hoy es el único servicio de contratismo forrajero permanente de la provincia.

El vacío del mercado

Los productores locales dependían de equipos que venían de otras provincias y solo estaban disponibles al terminar sus trabajos, lo que retrasaba la elaboración de silaje y limitaba la capacidad de reserva de forraje.

Los Hubeli percibieron esa carencia como una oportunidad y decidieron adquirir su propia picadora, una inversión que los obligó a vender prácticamente toda la hacienda familiar para financiarla.

"Tuvimos que desprendernos de la hacienda para poder comprar la máquina", declaró Fernando Hubeli a Bichos de Campo.

La apuesta arriesgada

La primera temporada cubrió alrededor de 900 hectáreas. Diez años después la empresa atiende entre 4.000 y 4.500 hectáreas por campaña, consolidándose como el único contratista forrajero con presencia permanente en la provincia.

Consolidación y futuro

Originarios de Humberto Primo, Santa Fe, los hermanos habían trabajado antes en producción lechera y en servicios de desmonte, experiencia que les facilitó la gestión del nuevo negocio.

Según su propio relato, la disponibilidad de forraje almacenado abre nuevas posibilidades para los ganaderos formoseños, que ahora pueden mantener la carga animal durante todo el año sin depender de terceros.