Un equipo de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ) comenzó a examinar en laboratorio la microbiología de flores destinadas a la gastronomía, con el objetivo de identificar y cuantificar los microorganismos presentes en pétalos y sépalos; la investigación se enmarca en la normativa del Código Alimentario Argentino vigente desde noviembre de 2025.
Resultados preliminares
Los análisis iniciales revelaron que los pétalos de especies como cosmos, dalias y rosas albergan una carga microbiana superior a la de sus sépalos. El ingeniero agrónomo Cristian Javier López señaló que este hallazgo subraya la necesidad de controlar tanto el cultivo como el manejo postcosecha. > "Las flores comestibles dejaron de ser solo decoración y ahora forman parte de los platos", afirmó López.
Metodologías empleadas
El grupo liderado por la investigadora Silvia Sánchez, docente de Fitopatología, probó distintas técnicas para preservar la delicada estructura de las muestras. Una opción consiste en colocar directamente los pétalos sobre un medio de cultivo genérico llamado APG (Agar Papa Glucosa), lo que permite observar el crecimiento microbiano. Otra estrategia implica lavar los pétalos en una suspensión, desarmar la flor y agitarla en líquido. Posteriormente se realizan siembras seriadas en placas de Petri, lo que brinda una estimación cualitativa de la presencia y carga de microorganismos. > "Cuando buscamos patógenos específicos, debemos cambiar a medios de cultivo especializados", explicó Sánchez.
Perspectivas y próximos pasos
Si los cultivos tradicionales no detectan ciertos organismos, el equipo recurre a técnicas moleculares para identificar ADN microbiano. El objetivo final es generar evidencia científica que respalde la calidad e inocuidad de las flores usadas en la cocina, cumpliendo con la normativa vigente.