El principal cultivo argentino, la soja, enfrenta una pérdida de competitividad en el mercado internacional. Según expertos del sector, los costos de producción aumentaron significativamente en los últimos dos años, lo que afecta la rentabilidad de las empresas agrícolas.
Causas de la pérdida de competitividad
La guerra ruso-ucraniana y la geopolítica influyeron en los precios de los insumos, como los fertilizantes y los combustibles. Esto se suma a la desregulación del mercado de combustibles en Argentina, que impactó en la estructura de costos de las empresas agrícolas.
Impacto en la estructura de costos
La normalización del comercio exterior en los últimos dos años permitió reducir los sobrecostos que abonaron las empresas agrícolas por fitosanitarios y fertilizantes. Sin embargo, con precios más bajos de la soja, el impacto de la distorsión tributaria generada por los derechos de exportación se evidencia con crudeza en la estructura de costos de las empresas agrícolas argentinas.
'La situación es complicada, ya que los precios internacionales de la soja no son suficientes para compensar los altos costos de producción', afirma un productor agrícola.
Perspectivas para el futuro
Es importante encontrar soluciones para reducir los costos de producción y mejorar la competitividad de la soja argentina en el mercado internacional. Esto puede incluir la búsqueda de nuevos mercados y la implementación de tecnologías más eficientes en la producción.