Una entrevista con el historiador de economía Joseph Lang (1775‑1819) muestra que reducir la complejidad de los modelos es inevitable, aunque la forma de decidir qué incluir o excluir varía según la finalidad del usuario.
Orígenes y trayectoria
Lang estudió derecho en la Universidad de Friburgo. Ante la escasez de oportunidades en su tierra natal, emigró a Rusia, según indica el investigador Gotz Uebe. En 1803 ingresó al departamento de filosofía y matemáticas de la Academia Imperial de Ciencias de Cracovia, y tres años después pasó a la sección de economía política. En 1812 fue nombrado profesor titular de diplomacia y ciencias políticas en la misma universidad, pero fue expulsado siete años después por motivos disciplinarios.
"Mi obra se publicó en 1811 en Rusia, cuando nadie se aventuraba a leer monografías tan lejanas", recordó Lang.
Pioneros de la macroeconomía matemática
El académico Reghinos Demetrius Theocharis lo considera el primer macroeconomista con enfoque matemático. Antes de él, Claus Kroncke había definido ingreso y riqueza nacionales, y Achylle Nicolas Isnard elaboró un modelo de economía de intercambio cerrada. Siguiendo a Isnard, Lang desarrolló un modelo macroeconómico que vinculaba distribución, producción, dinero y precios, llevándolo al límite de claridad y consistencia que el modelo permite.
El dilema del mapa carretero
Lang ilustra su argumento con la analogía de un mapa de carreteras. Un documento que incluyera cada detalle sería exacto, pero imprimiéndolo no cabría en la guantera y, en versión digital, distraería al conductor. Por eso, la simplificación es obligada. Si lo elabora una persona práctica, incluiría rutas, distancias y servicios esenciales; si lo hace alguien sin pensar en la utilidad, resaltaría datos irrelevantes como estaciones de ferrocarril abandonadas o referencias históricas.
"No existe un mapa único; hay tantos como usuarios y propósitos", afirmó Lang.
Criterio y aplicación de los modelos
El criterio de selección no es automático. Primero se debe identificar el problema que se quiere abordar y luego elegir el modelo que ayude a comprenderlo y actuar en consecuencia. Un modelo formal es correcto bajo sus supuestos, pero puede fallar fuera de ese marco. Por ello, es necesario analizarlo desde todos los ángulos antes de aplicarlo.
Próximos pasos
Lang sugiere que futuros investigadores revisiten sus escritos para adaptar sus ideas a los desafíos contemporáneos, reconociendo que la simplificación seguirá siendo una herramienta esencial siempre que se elija con rigor.