Las llamadas y los mensajes son el canal preferido por los estafadores para atacar a los usuarios de servicios financieros digitales en América Latina. Un estudio de Kaspersky encontró que el 50% de los latinoamericanos que usan banca en línea o billeteras móviles ya se topó con un intento de fraude por esa vía.
El informe también midió otras modalidades. El 38% de los encuestados se encontró con páginas web falsas, el 32% con casos de suplantación de identidad, el 30% con fraudes ligados a cuentas bancarias o tarjetas de crédito y el 25% con aplicaciones fraudulentas.
La confianza, el punto débil
Los delincuentes no buscan fallas técnicas: buscan convencer a la persona. Se hacen pasar por empleados del banco, avisan de un supuesto movimiento sospechoso o de un bloqueo de cuenta y meten presión para que la víctima actúe rápido. El objetivo es que entregue contraseñas, códigos de verificación o datos de su cuenta.
"Las estafas financieras aprovechan algo muy cotidiano: la confianza que tenemos en una llamada, un mensaje o una notificación que aparentemente proviene de nuestro banco", señaló Fabiano Tricarico, director de Productos para el Consumidor para Américas en Kaspersky.
El ejecutivo advirtió que el engaño funciona cuando la persona responde antes de comprobar quién está del otro lado. Por eso recomienda no ejecutar instrucciones que lleguen por esos canales si involucran dinero o información financiera, y en cambio comunicarse con la entidad por sus vías oficiales.
Sitios y apps que imitan al banco
Las páginas web falsas y las aplicaciones truchas completan el mapa de riesgos. Suelen copiar la imagen de plataformas legítimas para que el usuario cargue sus credenciales sin sospechar. Muchas veces el acceso llega a través de un enlace enviado por mensaje de texto o correo electrónico.
Según el informe, la combinación de estos canales permite a los ciberdelincuentes obtener datos personales, claves de acceso o información bancaria, y con eso intentar acceder al dinero de las víctimas.
Qué hacer para no caer
Los especialistas de la compañía aconsejan cortar la comunicación ante cualquier llamada o mensaje que exija una reacción inmediata por un supuesto fraude o bloqueo. Después, conviene verificar la situación directamente con el banco a través de sus canales oficiales.
La otra recomendación central es no compartir contraseñas, números de identificación personal (PIN) ni códigos de verificación por teléfono, SMS o cualquier otro medio. A eso se suma la conveniencia de contar con herramientas de seguridad que detecten amenazas antes de que afecten al dispositivo o a la información financiera.