La serie de Netflix basada en 'Cien años de soledad' de Gabriel García Márquez ha sido un desafío para las escritoras Natalia Santa y Camila Brugés. Después de cinco años de trabajo, han logrado crear una adaptación que busca ser fiel al original, pero con una mirada contemporánea.
El proceso de adaptación
El proceso de adaptación no fue fácil. Las escritoras tuvieron que desmenuzar cada página de la novela y traducir al lenguaje audiovisual una obra que muchos consideran inadaptable. > 'La novela es grande y es brillante', dice Natalia Santa, 'no creo que le aportemos nada a García Márquez'.
La importancia de la fidelidad
La premisa que guió el trabajo fue la fidelidad. No una reinterpretación libre, sino una traducción. Las escritoras tuvieron que enfrentarse a los pasajes más oscuros e incómodos de la novela sin esquivarlos. > 'Al desglosar la novela te das cuenta de lo oscura que es', afirma Camila Brugés.
La mirada femenina
La pregunta sobre la mirada femenina detrás de la serie generó respuestas matizadas. Las escritoras reconocen que el equipo tomó decisiones desde una perspectiva contemporánea, especialmente en el tratamiento del matrimonio infantil y otras formas de violencia presentes en el texto. > 'Tomamos decisiones, no desde la censura, sino desde una reinterpretación del ahora', precisa Natalia Santa.
El resultado
La serie de Netflix es el resultado de un trabajo arduo y dedicado. Las escritoras han logrado crear una adaptación que busca ser fiel al original, pero con una mirada contemporánea. La segunda parte de la serie ha sido estrenada con siete episodios que narran el declive del linaje Buendía y la caída de Macondo. El gran final, un episodio especial con formato de largometraje, llegará el 26 de agosto.