Un análisis liderado por Fiona Chen y James Stratton de la Universidad de Harvard, basado en datos de la plataforma Jellyfish, reveló que los agentes de inteligencia artificial que escriben código de forma autónoma incrementaron en 30 % la cantidad de líneas producidas en más de 700 empresas de desarrollo entre 2021 y marzo de 2026. El estudio comparó el comportamiento de cada firma antes y después de incorporar estos asistentes, sin observar un aumento significativo en las funcionalidades entregadas a los usuarios.

Producción de código y confirmaciones

Los indicadores de actividad mostraron subidas de 20 % en las confirmaciones de código y de 23 % en las solicitudes de incorporación de cambios. Sin embargo, la métrica de tickets cerrados que representan funciones completas no presentó variaciones estadísticamente relevantes.

"Los agentes aumentan la cantidad de líneas, pero no la entrega de funcionalidades", afirmaron Chen y Stratton.

Cambios en la revisión y la plantilla

El tiempo medio entre la solicitud de cambio y su integración al proyecto se extendió un 49 % tras la adopción de la IA. La proporción de revisiones devueltas por humanos casi se duplicó y los comentarios por solicitud crecieron un 35 %. Para compensar, el número de empleados dedicados a revisar código aumentó un 14 %, aunque el empleo total de la industria no mostró cambios notables según datos de LinkedIn.

A pesar de que el 80 % de las compañías encuestadas utilizaba alguna herramienta de revisión asistida por IA, los agentes aportaron solo el 23 % de los comentarios de revisión y participaron en apenas el 10,8 % de las solicitudes de cambios.

Limitaciones y futuro

Investigaciones independientes del MIT y la Universidad de Pensilvania, con datos de más de 500 000 desarrolladores de GitHub, observaron un patrón similar: la autonomía creciente de la IA amplía la brecha entre código escrito y software efectivamente lanzado, describiéndola como un “eslabón débil” humano. Chen y Stratton advierten que, si la calidad del código generado mejora y reduce la necesidad de revisión manual, este cuello de botella podría disminuir con el tiempo, aunque sus datos actuales no confirman esa tendencia.

La adopción de agentes de IA sigue siendo reciente; el 95 % de las empresas del estudio ya los había incorporado al cierre del relevamiento, pero muchas continúan ajustando su uso.