Un comienzo inesperado
La jinete de 15 años, Francina Rossi García, nunca imaginó que se convertiría en campeona nacional. Todo comenzó durante la pandemia, cuando su familia descubrió la equitación como una forma de pasar tiempo al aire libre. "Mi mamá me acercó a este mundo y arrancamos como un juego", relató Francina.
La pasión crece
Con el tiempo, la familia de Francina se apasionó por la equitación. Su papá también incursionó en el deporte y, junto a sus hijas, formó un equipo de aparte campero. Mientras tanto, su mamá se dedicó a la fotografía, capturando momentos inolvidables desde afuera de la pista. "Es una salida familiar. Disfruto mucho de competir porque hago amigos y siempre me vuelvo a casa con nuevos vínculos", expresó Francina.
La relación con su caballo
Detrás de los grandes resultados, hay una fuerte relación entre Francina y su caballo, San Pedro Montaraz. "Ya nos conocemos mucho", describió la jinete. La raza criolla cuenta con 12 pruebas, y Francina participó en las finales nacionales de tipo y aptitud, obteniendo el tercer puesto. "Este año San Pedro Montaraz se retira de la prueba porque ya cumplió un ciclo con esta competencia, así que fue una despedida", explicó.
Nuevos desafíos
Con la cabeza puesta en las próximas competencias, Francina se prepara para defender su título nacional en corral de aparte. También se enfrentará a un nuevo desafío: la prueba de "domador joven", en la que deberá preparar un potro. "Vamos a seguir entrenando y participando de otras pruebas, pero en esta creo que ya lo dimos todo", afirmó.