El jueves, intensas lluvias provocaron inundaciones y deslizamientos en las prefecturas de Ishikawa y Toyama, ubicadas en el centro‑norte del país, obligando a más de 380 000 personas a buscar refugio en centros seguros.

Alcance de la emergencia

La Agencia Meteorológica de Japón emitió una alerta de nivel 5 por precipitaciones extremas en ambas regiones y, aunque la advertencia se redujo a nivel medio al caer la noche, advirtió que podrían persistir chaparrones hasta la madrugada del viernes. En los municipios de Kaga y Noto se esperan acumulados de hasta 20 cm de lluvia.

Rescates y daños materiales

Equipos de auxilio trasladaron a residentes de la ciudad de Himi (Toyama) en una embarcación inflable, mientras el agua alcanzaba la altura de las rodillas en varias calles. Numerosos automóviles quedaron abandonados bajo el agua. En Ishikawa, 270 viviendas de tres municipios quedaron aisladas, sin que se registraran heridos.

"Varios ríos se desbordaron, inundando muchas viviendas", declaró Minoru Kihara, secretario jefe del Gabinete.

Impacto eléctrico y antecedentes

La compañía Hokuriku Electric Power Co. informó cortes de suministro en más de 1 000 hogares de ambas prefecturas. A principios de mes, lluvias similares en la prefectura de Chiba dejaron 13 fallecidos, subrayando la vulnerabilidad de la zona ante fenómenos de alta precipitación.

Tifón Saudel en la costa china

Paralelamente, el tifón Saudel tocó tierra en la provincia de Zhejiang, China, generando vientos de 35 m/s y una presión mínima de 975 hPa. El fenómeno provocó la cancelación de más de 200 vuelos en varios aeropuertos del este del país, con la mayor afectación en Wenzhou, donde solo operaba el 1 % de su capacidad.

El ciclón avanza hacia el noroeste a una velocidad aproximada de 20 km/h, y se esperan lluvias intensas en Zhejiang y el norte de Fujian, con acumulados entre 250 y 280 mm.