El martes, en la Casa Presidencial, el Ministerio de Finanzas de Honduras dio inicio a la revisión del presupuesto para 2027, con el objetivo de bajar el gasto corriente y potenciar la inversión en proyectos prioritarios.

Prioridades de la revisión

Los funcionarios evaluaron la ejecución del presupuesto vigente y comenzaron a identificar las áreas que recibirán mayor financiamiento el próximo año. Según el ministro de Finanzas, Emilio Hernández Hércules, > "El seguimiento presupuestario nos permite detectar los ajustes necesarios para usar mejor los recursos públicos".

El equipo de la Secretaría de Finanzas mantiene un control continuo sobre la ejecución de cada secretaría, buscando oportunidades para reducir gastos administrativos y reasignar esos recursos a obras, programas sociales y proyectos con impacto directo en la población.

Factores que presionan las finanzas

La planificación para 2027 incorpora medidas temporales adoptadas este año, como el apoyo a los combustibles y el congelamiento de la tarifa eléctrica, que no estaban previstas inicialmente. Estas iniciativas requieren financiamiento adicional y se están evaluando junto al Gabinete Energético.

Además, el gobierno enfrenta variables externas como la sequía y la volatilidad de los precios internacionales de los combustibles, lo que obliga a mantener una estrategia presupuestaria flexible.

Próximos pasos y nuevas herramientas

Entre los sectores bajo revisión se incluyen seguridad, defensa y la continuidad de obras públicas. Las autoridades decidirán qué proyectos concluirán antes de 2026 y cuáles necesitarán recursos en 2027.

Una de las iniciativas contempladas es la implementación de la facturación electrónica a partir de 2027, con la intención de reforzar el control tributario, reducir la evasión fiscal y mejorar la recaudación.

Según la Secretaría de Finanzas, los ingresos públicos siguen una tendencia favorable, lo que permitiría sostener las metas de recaudación establecidas para este año y financiar la mayor proporción de fondos destinada a inversión.

El objetivo final es una estructura presupuestaria que contenga los gastos de funcionamiento y canalice una mayor parte del presupuesto hacia inversiones estratégicas y áreas clave para el desarrollo del país.