El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) dio inicio a la construcción de la Política de Agricultura Urbana y Periurbana (PAUP) en una jornada de trabajo con la participación de varias entidades públicas. El objetivo es diseñar un instrumento que mejore la seguridad alimentaria y la resiliencia de los territorios frente al crecimiento de las ciudades y los retos climáticos.
Objetivos y alcance
La propuesta abarca desde la producción familiar y comunitaria hasta la agricultura protegida en áreas periféricas, pasando por la transformación de alimentos, mercados locales y proyectos de innovación. Según el MAGA, la política debe contribuir a economías locales más dinámicas y a una mayor capacidad de respuesta ante cambios climáticos o económicos.
"Hablar de agricultura urbana y periurbana es hablar de mucho más que huertos", señaló Dinorah Herrera, viceministra de Seguridad Alimentaria y Nutricional.
Diagnóstico y herramientas
Los asistentes elaboraron un árbol de problemas que visualiza causas y efectos de la urbanización acelerada, la gestión del agua y del suelo, la generación de residuos y la vulnerabilidad de los sistemas alimentarios. Ese diagnóstico servirá para definir líneas de acción y mecanismos de seguimiento una vez que la política se formalice.
Participantes y próximos pasos
El taller contó con representantes del MAG A, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED), el Instituto Nacional de Bosques (INAB), la Secretaría de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia (SEGEPLAN) y la Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia (SCEP). Cada organismo aportó su perspectiva sobre riesgos, gestión forestal, coordinación territorial y planificación pública.
El proceso será técnico, interinstitucional y participativo, con la meta de lograr una visión compartida antes de redactar el documento definitivo. La experiencia del Departamento de Agricultura Urbana, dependiente del Viceministerio de Seguridad Alimentaria y Nutricional, será clave, pues ya ha impulsado huertos escolares y familiares en municipios como Mixco y la Ciudad de Guatemala.