El frigorífico Gorina, uno de los principales exportadores de carne del país, comunicó a sus proveedores que a partir del 1 de noviembre solo recibirá hacienda con destino a la Unión Europea si el RENSPA de origen está inscripto en VISEC Carne. La planta, ubicada en el partido de La Plata, advirtió que el ganado que no cumpla ese requisito perderá valor y que esa diferencia se trasladará al precio de compra.

La carta enviada a los productores confirma el temor que Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) había planteado un día antes: que el trámite de VISEC se use como argumento para pagar menos por la hacienda.

Qué dice la carta a los proveedores

Según la comunicación de Gorina, la hacienda sin inscripción "deberá desvalorizarse hacia terceros países o incluso hacia destinos de menor valor, según su aptitud y las posibilidades efectivas de comercialización". El texto agrega que esa pérdida de valor "se reflejará en el precio de compra, que deberá acordarse con Compras antes de coordinar la carga".

La empresa pertenece al vicepresidente del Consorcio ABC, Carlos Riusech. Ese consorcio reúne a los exportadores que explican cerca del 35% de la faena nacional y el 85% de los embarques de carne.

Por qué la fecha importa

La exigencia de Gorina llega con dos meses de anticipación a un cambio de reglas en Europa. Desde el 1 de enero de 2027, los importadores europeos pedirán un certificado que acredite que la carne proviene de campos sin deforestación en la última década. El plazo coincide con el tiempo que tarda un cargamento en llegar al viejo continente.

Se trata de una política de la UE que alcanza a varios productos: además de la carne, comprende soja, café, madera y otros commodities. Quien no pueda demostrar la trazabilidad de origen queda fuera de ese mercado.

VISEC es una plataforma privada que certifica mediante imágenes satelitales que los campos de origen no fueron deforestados. Nació de entidades ambientales y luego recibió el respaldo de los sectores exportadores alineados con las exigencias europeas.

El antecedente que incomoda a los productores

En 2025, la Secretaría de Agricultura resolvió que los productores podían adherirse a cualquier plataforma de certificación disponible, con la idea de evitar un sistema cuasi monopólico. La provincia de Santa Fe incluso lanzó su propia certificadora.

Sin embargo, el IPCVA adoptó también VISEC, pese a que el 70% de su financiamiento proviene de la actividad primaria y solo el 30% del sector frigorífico. La decisión de plantas como Gorina de exigir ese certificado y no otro vuelve a cerrar las alternativas.

Se estima que las 30 empresas exportadoras del Consorcio ABC seguirán el mismo camino. Algo similar ocurre en la soja, donde la cámara Ciara-CEC impuso un único sistema.

Por ahora, la postura de Gorina choca con un dato: la desconfianza de los productores mantiene la inscripción en niveles bajos, con apenas unos 14 mil RENSPA registrados.