El lunes se celebró, en la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGYP), un nuevo encuentro de trabajo convocado por el Instituto Nacional de Semillas (INASE). Participaron representantes de la Sociedad Rural Argentina (SRA), de Coninagro y de otras organizaciones del sector agropecuario, con el objetivo de definir los lineamientos de una futura modificación de la Ley de Semillas.
Avances percibidos y estancamiento real
Según informó la SRA, la mesa de enlace valoró la existencia de un espacio de diálogo, pero señaló que no se registraron cambios concretos respecto a reuniones anteriores. El director de la SRA, Tomás Palazón, indicó: > "Participamos en la reunión para exponer nuestras posiciones y buscar puntos de acuerdo con el Gobierno".
La ausencia de la Federación Agraria, ocupada con su congreso anual, y la limitada presencia de Coninagro, cuyo presidente Lucas Magnano asistió sin su equipo habitual, reflejan la dificultad de lograr una representación plena.
Posturas de los actores involucrados
La SRA enfatizó la necesidad de que cualquier reforma garantice "consenso amplio, equilibrio, previsibilidad y reglas claras", combinando innovación tecnológica con los derechos de los agricultores. En palabras de su vocero: > "Una reforma de esta magnitud debe contemplar un equilibrio entre la innovación y la realidad productiva".
Por su parte, la entidad liderada por Nicolás Pino manifestó que ahora solo queda esperar la presentación oficial del proyecto de ley para analizarlo y definir una postura institucional.
El debate sobre el "uso propio" y la adhesión a UPOV
Dos ejes siguen generando fricción. Primero, la posible incorporación del protocolo internacional UPOV‑91, que reemplazaría al vigente UPOV‑78 y que forma parte de acuerdos comerciales con EE. UU. El sector rural lo percibe como una ventaja para los obtentores de semillas en detrimento de los productores.
Segundo, la cuestión del "uso propio" de las semillas, que determina si los agricultores deben pagar regalías por mejoras biotecnológicas. El ruralismo insiste en mantener la protección que permite a los productores reutilizar sus propias semillas sin costos adicionales.
Próximos pasos
Con 2026 a la vuelta de la esquina, el Gobierno tiene poco margen para presentar el texto definitivo antes de que finalice el año. De no lograrse la aprobación en el Congreso, la discusión podría trasladarse al debate electoral de 2027.