Las autoridades francesas ordenaron la evacuación de 4.000 personas adicionales en sitios turísticos de la costa atlántica. El incendio forestal al oeste de Burdeos mantiene bajo amenaza los esfuerzos de los bomberos, que ven complicado el control de la situación debido al regreso de altas temperaturas que marcan un promedio de 30°C de máxima durante esta semana.
El fuego se reactivó cerca de Grand Crohot, una concurrida playa de la península de Lège-Cap-Ferret, según informaron fuentes locales. Una flota de 23 aviones y helicópteros trabajó arrojando agua y retardante de fuego para frenar la propagación de las llamas.
La situación sigue siendo complicada
La prefecta de Gironda, Sophie Brocas, advirtió que la situación sigue siendo complicada. Unos 60.000 residentes evacuados preventivamente de Le Haillan y de zonas de Mérignac y Eysines, en las afueras de Burdeos, podrían regresar durante la jornada.
Incendios en Francia y España
En Francia y España, alrededor de 330.000 personas debieron dejar sus hogares y lugares de vacaciones ante los grandes incendios forestales. El incendio de la Gironda destruyó una superficie equivalente a cuatro veces el tamaño de París y forzó la evacuación de 220.000 personas.
El portavoz de la federación francesa de bomberos, Eric Brocardi, indicó: "Nos encontramos en un punto crítico. Seguiremos combatiendo este incendio a pesar del aumento previsto de las temperaturas".
El servicio meteorológico nacional activó una alerta amarilla por calor para la Gironda, con temperaturas previstas entre 33 y 35 °C en el interior, a partir del mediodía del martes. El Ministerio del Interior informó que, en lo que va del año, los incendios han quemado más de 1.160 kilómetros cuadrados en Francia.