Un fósil de 165 millones de años descubierto en la zona de Mongolia Interior, China, y publicado este miércoles en la revista Nature por un equipo internacional de investigadores, describe una estructura faríngea que ya permitía la succión y la respiración coordinada.

Una garganta prehistórica

El animal, nombrado Megacauda sungei, pertenece a los docodóntidos, un grupo temprano de mamíferaformes. El hallazgo destaca la conservación del aparato hioideo, los diminutos huesos de la garganta que rara vez se preservan. Según los autores, "la disposición separa eficazmente la boca de la faringe, permitiendo respirar mientras se traga".

Adaptaciones para la vida acuática

Con una longitud de alrededor de 50 cm y un peso cercano a 2 kg, el espécimen poseía una cola ancha y aplanada que le servía de propulsor, además de extremidades traseras adaptadas para maniobrar bajo el agua. Las tomografías computarizadas sugieren que podía remar con sus patas delanteras y dirigir su movimiento con las traseras, recordando el estilo de nado del ornitorrinco actual.

Relevancia para la evolución de la lactancia

La configuración del paladar y los músculos asociados indica que los mecanismos de succión, deglución y protección de las vías respiratorias ya estaban presentes mucho antes de la aparición de los mamíferos modernos. Esto no prueba que el animal alimentara a sus crías con leche, pero sí muestra que la anatomía necesaria para la lactancia estaba en desarrollo en los ancestros de los mamíferos.

Próximos pasos de la investigación

Los científicos planean examinar otros fósiles de la misma formación para determinar cuán extendida estaba esta adaptación y cómo influyó en la diversificación de los mamíferaformes durante el dominio de los dinosaurios.