El Fondo Monetario Internacional (FMI) informó que la plataforma de pagos digitales Chivo ya no está mayoritariamente bajo control estatal, tras un acuerdo técnico firmado para la segunda y tercera revisión del programa financiero de 40 meses con El Salvador. La medida, anunciada el 3 de septiembre, implica que un operador privado asume la mayor parte de la propiedad y la gestión operativa, mientras el gobierno conserva una participación minoritaria y la custodia de los fondos de los usuarios.
Control privado de Chivo
"La participación pública en Chivo se ha reducido sustancialmente", señaló el FMI en su comunicado.
Este cambio forma parte de los compromisos pactados entre las autoridades salvadoreñas y el organismo para avanzar en el programa de USD 1,400 millones. La reconfiguración aún espera la aprobación del Directorio Ejecutivo y el cumplimiento de condiciones previas para desbloquear un nuevo desembolso estimado en USD 140 millones.
Origen de los nuevos Bitcoin
El FMI aclaró que el aumento de la reserva de Bitcoin registrado desde la primera revisión del programa se explica por donaciones privadas, sin que se haya utilizado dinero público. Según la entidad, no se anticipan nuevas adquisiciones a menos que provengan de donaciones debidamente documentadas, con el fin de limitar la exposición estatal a criptoactivos.
Datos de la Oficina Nacional de Bitcoin indican que la reserva estratégica supera las 7,764 monedas, valoradas en torno a USD 632 millones al precio de este jueves, según cifras oficiales publicadas en bitcoin.gob.sv y citadas por Infobae.
Implicancias para el programa del FMI
El organismo vinculó la reducción del control estatal en Chivo a un conjunto de reformas sobre activos digitales, que incluyen la actualización del marco legal, regulatorio y de supervisión, así como el fortalecimiento de la gobernanza y la gestión de riesgos en el sector público.
El FMI continuará trabajando para aportar mayor transparencia sobre las tenencias de Bitcoin en las distintas billeteras bajo control estatal, mientras El Salvador avanza en la implementación de los compromisos acordados.