Los envíos mundiales de smartphones retrocedieron un 20 % en el tercer trimestre de 2026, alcanzando el nivel más bajo registrado desde 2012. La contracción se dio a nivel global y afecta a los fabricantes que operan en todos los mercados, incluido Argentina.

Factores detrás de la disminución

La principal causa es la escasez de memorias, que ha encarecido los componentes esenciales de los dispositivos. Ante el alza de costos, las marcas han tenido que replantear sus planes de producción y distribución, reduciendo volúmenes y posponiendo lanzamientos.

Repercusiones en el mercado argentino

En el país, la presión recae sobre los modelos de entrada, los más sensibles a variaciones de precio. Los consumidores que buscan teléfonos económicos enfrentan menos opciones y precios más altos, mientras que los segmentos premium mantienen una demanda más estable.

El descenso de ventas se suma a una tendencia descendente que se había visto en años anteriores, pero nunca con la magnitud alcanzada en este trimestre. Los analistas esperan que la recuperación dependa de la normalización del suministro de chips y de la capacidad de los fabricantes para ajustar sus estrategias de precios.