Un capo en la sombra
Rocco Morabito, un nombre conocido en la mafia italiana, vivió una doble vida en Uruguay. Mientras era buscado por la justicia de su país, él disfrutaba de la música y el tiempo con su familia. En 2014, su hija Carmela le pidió que la llevara a un concierto de One Direction en el Estadio Centenario de Montevideo. Morabito, bajo una identidad falsa, no se negó a complacer a su hija.
"Canté y lloré durante todo el concierto. Pero mi padre también cantó; se sabía todas las canciones de memoria porque las escuchó conmigo durante mi infancia y adolescencia", recordó Carmela.
La caída de un capo
Morabito había llegado a Uruguay en 2004 con documentos brasileños y se instaló en Punta del Este con otra identidad. Pero su vida de lujo y tranquilidad se vio interrumpida en 2017, cuando fue detenido en un hotel de Montevideo. Su extradición a Italia fue aprobada en 2018, pero Morabito no se rindió y se fugó de la cárcel en 2019. Estuvo prófugo hasta mayo de 2021, cuando finalmente fue capturado.
Un perfil bajo
A pesar de ser un capo de la mafia, Morabito aparentaba ser una persona de clase media baja. "Era de un perfil bajo", dijo Daniel Puig, un comerciante que le rentaba una casa en Punta del Este. "No hablaba de dinero" y "andaba en un auto chino súper modesto". Morabito vivía para su hija y disfrutaba de la música, desde la clásica hasta la italiana.