Los precios de los granos en el CME Group de Chicago abrieron la semana con mayoría de subas, impulsados por la escalada de tensión en dos frentes simultáneos: los ataques hutíes contra Arabia Saudita y el recrudecimiento de los bombardeos iraníes sobre buques en el estrecho de Ormuz. El crudo y los combustibles registraron fuertes alzas este lunes, y ese envión se trasladó al complejo agroindustrial.
El aceite de soja y el maíz fueron los que más sintieron el impacto. El maíz, insumo clave para el bioetanol estadounidense, arrancó la semana con tónica alcista. El aceite de soja acompañó esa tendencia, sostenido también por la firmeza de la harina, aunque el poroto no siguió el mismo camino y mostró leves bajas intradiarias.
El Mar Negro, sin señales de calma
El domingo, el presidente estadounidense Donald Trump había anunciado que Ucrania y Rusia acordaron dejar de atacar activos energéticos. La tregua duró pocas horas: anoche los ataques recíprocos se reanudaron y quedó confirmada la continuidad del "apagón logístico" en el Mar Negro, además de la escasez de gasoil provocada por la interrupción de las exportaciones rusas de ese combustible.
La situación golpea de lleno a Trump a pocas semanas de las elecciones legislativas en Estados Unidos. Los valores del gasoil alcanzaron un nivel récord en plena cosecha gruesa estadounidense. La reciente reducción impositiva dio algo de aire a los transportistas, pero los precios del combustible siguen muy por encima de los de un año atrás.
El trigo también sube
El trigo en Chicago avanzó este lunes ante la certeza de que el cereal de la región del Mar Negro seguirá con problemas logísticos difíciles de resolver en el mediano plazo. El último informe del USDA recortó de 43 a 40 millones la oferta exportable de trigo ruso para el ciclo 2026/27, mientras que mantuvo en 12,5 millones la capacidad exportable ucraniana.
Esas cifras representan en teoría el 25% del total mundial, pero en el contexto actual siguen pareciendo optimistas. Con el conflicto sin señales de desactivarse y el mercado energético como principal motor, los operadores esperan que la volatilidad se mantenga en las próximas ruedas.