El boxeador rosarino Erik Miloc mantiene su racha invicta con 13 combates disputados hasta la fecha; 11 los cerró con nocaut y uno quedó en empate. Su trayectoria incluye una sólida base en artes marciales y, recientemente, incursiones en el mundo del modelaje, lo que le ha permitido ganar visibilidad más allá del ring.

De las artes marciales al cuadrilátero

Miloc comenzó su camino deportivo practicando diversas disciplinas de combate, lo que le aportó una gran capacidad de adaptación y resistencia. Esa formación le sirvió para destacar rápidamente en el boxeo amateur y, al pasar a la categoría profesional, trasladó esas habilidades al estilo propio que lo caracteriza.

La pasarela como nuevo escenario

En los últimos meses, el atleta ha sido contratado por agencias locales para participar en campañas publicitarias y desfiles. La combinación de su físico trabajado y su carisma le ha abierto puertas en el sector de la moda, ampliando su perfil público.

Proyección entre los medianos

Con su récord impecable, Miloc se posiciona como una de las figuras emergentes de la división de peso medio en Argentina. Analistas del deporte señalan que su capacidad para terminar los encuentros antes del final lo convierte en un rival temido para los contendientes establecidos.

"Mi objetivo es seguir mejorando en el ring y, al mismo tiempo, explorar otras pasiones", comentó Miloc en una entrevista reciente.

El próximo desafío de Miloc está programado para mediados de 2026, cuando enfrentará a un oponente con experiencia internacional, una cita que podría consolidar su salto a los niveles superiores del boxeo argentino.