Phil Vickery, ex capitán del seleccionado de rugby de Inglaterra y campeón del mundo en 2003, volvió a ser noticia, pero esta vez lejos de una cancha. A los 50 años, el ex pilar compitió en un torneo de fisicoculturismo en la ciudad de Hull, organizado por la Physical Culture Association (PCA), y compartió las imágenes de su nuevo físico en Instagram.
El evento se realizó una semana antes de que Vickery publicara las fotos. Según explicó, necesitó ese tiempo para recuperarse del desgaste que implicaron los entrenamientos y la propia competencia.
Un cambio de disciplina
En el posteo, el exjugador contó por qué decidió incursionar en el fisicoculturismo después de dos décadas en el rugby profesional. "Me preguntan todo el tiempo por qué lo hago, para qué, cuál es el punto, cuánto dinero se gana si ganás", escribió.
Vickery destacó que el gimnasio le aportó beneficios que exceden lo físico. "Antes que nada, el gimnasio y el levantamiento de pesas me ayudaron físicamente, pero mentalmente más que nada. Me encanta la disciplina, el desafío, el ambiente, la camaradería y el simple hecho de que es un trabajo muy duro y no podés fingir tu camino hacia el escenario", afirmó.
"Tu físico es el reflejo de tu trabajo. No se trata de nadie más para mí, se trata solo de ser la mejor versión de vos mismo y de ser mejor que la última vez", agregó.
Reconocimiento y reacciones
El exjugador dedicó un mensaje especial a Dave Campbell, su entrenador durante la preparación. "Sin su apoyo, su guía y su fuente de conocimiento, esto simplemente no hubiera sido posible", escribió Vickery, que definió a Campbell como "no solo un coach, sino un amigo, un mentor".
Campbell respondió en los comentarios: "Fue un placer ver tu recorrido desde donde estabas hasta lo bien que te veías, teniendo en cuenta las lesiones y los contratiempos que tuvimos que superar. En general, hiciste algo increíble".
La publicación también generó reacciones entre excompañeros de la selección inglesa. Matt Dawson, compañero en el título mundial de 2003, comentó: "Maldita sea, amigo. No me extraña que haya sido tan duro. Felicitaciones, coloso". La cuenta oficial del seleccionado inglés de rugby también dejó un mensaje: "¿Tenés ganas de un partido?".
Un presente marcado por las secuelas
Mientras incursiona en el fisicoculturismo, Vickery atraviesa las consecuencias neurológicas de los golpes recibidos durante su carrera. Fue diagnosticado con probable encefalopatía traumática crónica (CTE), una enfermedad neurodegenerativa vinculada a traumatismos craneales repetidos, y confirmó que donará su cerebro a la ciencia tras su muerte para contribuir a la investigación sobre los daños neurológicos en jugadores de rugby.
Además, integra una demanda colectiva contra World Rugby y otras federaciones, en la que más de 1.100 exjugadores acusan a los organismos de no haberlos protegido adecuadamente frente a los riesgos de lesiones cerebrales.
Vickery disputó 73 partidos con la camiseta de Inglaterra y formó parte del plantel que conquistó el Mundial de 2003 ante Australia.