Lewis Hamilton terminó sexto en el Gran Premio de Singapur después de decidir permanecer en pista cuando el coche de seguridad virtual (VSC) estaba activo, una elección que, según él mismo, le impidió luchar por el podio.
Decisión bajo el VSC
El VSC se activó en la vuelta 39 tras la avería de Lance Stroll. En ese momento Hamilton llevaba 21 vueltas con neumáticos blandos, mientras su compañero Charles Leclerc había completado 15 vueltas con neumáticos medios. El equipo le indicó que ingresara a boxes, pero el piloto optó por seguir corriendo, intentando mantener la posición con una sola parada planificada.
"Hoy no conseguimos el resultado que buscábamos y la culpa es mía", declaró Hamilton en el comunicado posterior a la carrera.
Reacción del equipo Ferrari
Ferrari confirmó que la decisión de permanecer en pista fue exclusivamente de Hamilton. El director Frédéric Vasseur señaló: "Fue una decisión totalmente de Lewis. Le indicamos que entrara en boxes, pero no lo hizo". El equipo expresó su decepción por perder la oportunidad de un doble podio, aunque elogió el trabajo realizado en los pits.
Comentarios del campeón y próximos pasos
Hamilton explicó que la estrategia de una sola parada con neumáticos medios no rindió como esperaba y que el desgaste le obligó a perder tres puestos en las últimas vueltas. Admitió sentirse indispuesto al final de la carrera y recibió atención del equipo médico de la FIA, a quien se le concedió permiso para omitir la zona de prensa.
"Seguiré trabajando duro y volveré a la carga en la próxima carrera", concluyó el piloto británico.
El triunfo en Marina Bay correspondió a Max Verstappen, mientras que Oscar Piastri y Kimi Antonelli completaron el podio, dejando a Ferrari fuera de los tres primeros.