La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) reescribió las reglas del Tráfico Vecinal Fronterizo, el mecanismo que usan los habitantes de localidades limítrofes para cruzar productos a los países vecinos. A través de la Resolución General 5910/2026, publicada en el Boletín Oficial, el organismo que reemplazó a la AFIP fijó un tope de US$150 por día y por persona para el valor total de la mercadería que se puede sacar del país por esta vía.

El límite rige desde el sábado y alcanza al conjunto de los productos transportados, sin importar cuántos sean, de qué tipo o en qué cantidad. La medida no toca el régimen de franquicias que usan los argentinos que cruzan a comprar al exterior y después vuelven: ese sistema se rige por otra normativa.

Qué mercadería queda afuera

Además del techo económico, la resolución dejó fuera del régimen a tres grupos de productos. Por un lado, los combustibles: no se podrán trasladar en bidones, tanques suplementarios ni ningún otro recipiente. También quedaron excluidos los granos, con mención expresa para el trigo, la soja y el maíz, en cualquiera de sus formas.

El tercer grupo apunta al tamaño de los envases: no se autorizará la salida de mercadería presentada en recipientes de 10 kilos o más. Según la normativa, esa restricción busca evitar que el mecanismo se use para mover volúmenes que superen lo que consume una persona o su grupo familiar.

El objetivo: frenar el uso comercial

De acuerdo con ARCA, la intención es poner un freno al uso repetido o fraccionado del régimen para trasladar mercadería que después termine en circuitos comerciales no habilitados. El Tráfico Vecinal Fronterizo está pensado para el intercambio cotidiano entre vecinos de la frontera, no para abastecer negocios ni sostener operaciones industriales.

La fiscalización se va a concentrar en los cruces donde se detecten traslados frecuentes, operaciones divididas en varias partidas o movimientos que puedan encubrir reventa. Para usar el régimen hay que ser mayor de 14 años y transportar mercadería de origen nacional con la factura correspondiente que respalde la compra.

El sistema sigue reservado a quienes residen en zonas limítrofes y no habilita operaciones con fines comerciales o industriales. Con los nuevos topes, ARCA apunta a ordenar un mecanismo que hasta ahora no tenía un límite de valor diario para el conjunto de los productos.