La Cámara Federal de Casación Penal rechazó el pedido de prisión domiciliaria de Mauricio Collareda, exjefe de Vialidad de Santa Cruz, y ordenó que continúe detenido en el penal federal de Río Gallegos.
Collareda dirigió el Distrito 23 de la Dirección Nacional de Vialidad entre 2008 y 2015. Fue condenado a cuatro años de prisión en la causa por el direccionamiento irregular de obras públicas durante el kirchnerismo, junto a la expresidenta Cristina Kirchner y el empresario Lázaro Báez.
Desde su captura el 16 de junio de 2025, el exfuncionario alegó una fuerte caída de los ingresos familiares, endeudamiento, interrupción de tratamientos psicológicos por motivos económicos y la carga de un hijo estudiante sin recursos.
Decisión judicial
La Sala IV, integrada por los jueces Gustavo Hornos, Mariano Borinsky y Diego Barroetaveña, confirmó la negativa del Tribunal Oral en lo Criminal Federal 2. Los magistrados consideraron que la prisión domiciliaria es una medida excepcional, reservada a casos de salud grave, edad avanzada o vulnerabilidad extrema.
"La modalidad de prisión domiciliaria es restrictiva y solo procede en circunstancias objetivas muy particulares", afirmó el juez Gustavo Hornos.
"La situación alegada por el condenado no encaja en los supuestos que habilitan una morigeración de la pena", señaló el magistrado Mariano Borinsky.
El voto de Hornos recordó que, en delitos de gran entidad como la corrupción, la pena cumple también una función institucional: reafirma la norma vulnerada, restituye la confianza ciudadana y envía el mensaje de que nadie está por encima de la ley.
Con la resolución, la Corte subrayó que la finalidad de la pena no se agota en la resocialización, sino que también tiene un carácter expresivo que refuerza el orden jurídico frente a graves transgresiones.