Estados Unidos ordenó el cierre de todas las cuentas bancarias de emprendedores privados cubanos que operaban bajo una autorización vigente desde 2024. La medida será efectiva a partir del 30 de septiembre de 2026 y afecta a cualquier entidad financiera bajo jurisdicción estadounidense.

Detalles de la medida

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) anuló la disposición contenida en la sección 515.584(h)(2) de las Regulaciones para el Control de Activos Cubanos, que había permitido abrir y conservar cuentas a nombre de ciudadanos cubanos dedicados al sector privado. Según el comunicado de la agencia, los bancos deben “bloquear inmediatamente estos fondos y cuentas”.

"Los bancos deberán inmovilizar los recursos, reportarlos a la OFAC y esperar una autorización particular para liberarlos", indicó la oficina en su anuncio.

Excepciones y licencias

No se elimina por completo la posibilidad de que cubanos mantengan cuentas en EE.UU. La sección 515.584(h) sigue vigente, pero solo para recibir pagos de actividades expresamente autorizadas o exentas y, posteriormente, enviarlos a la isla. Los titulares de cuentas que antes estaban bajo la categoría de emprendedor privado deberán solicitar una licencia específica de la OFAC para volver a acceder a sus fondos.

Impacto en transacciones financieras

La nueva normativa también prohíbe a los bancos estadounidenses procesar las llamadas transacciones U‑Turn, que permitían el tránsito de dinero cuando ni el remitente ni el beneficiario estaban bajo jurisdicción estadounidense. Además, se amplían las restricciones a operaciones vinculadas con la Lista Restringida de Cuba, impidiendo tanto transacciones directas como indirectas con entidades de esa lista.

Estas acciones se enmarcan en el Memorando Presidencial de Seguridad Nacional 5, reeditado por la administración de Donald Trump en junio 2025, y complementan la Orden Ejecutiva 14404 de mayo 2026.

Próximos pasos

Las instituciones financieras deberán reportar la inmovilización de los fondos a la OFAC y gestionar las licencias correspondientes. Los emprendedores cubanos que dependían de estas cuentas tendrán que buscar alternativas para sus operaciones internacionales.