El fiscal general de Bolivia, Roger Mariaca, fue capturado la noche del miércoles en la zona oriental de Santa Cruz, junto al fiscal departamental Alberto Zeballos. La detención se produjo dos días después de que el Departamento de Estado de EE.UU. anulase sus visas por supuestos vínculos con el narcotráfico.

Operativo policial y allanamiento

Al mismo tiempo, efectivos policiales ingresaron a la sede de la Fiscalía General del Estado en Sucre, cubriendo sus rostros y portando chalecos del Centro Especial de Investigación Policial. En una transmisión en vivo, la jefa de comunicaciones de la Fiscalía, Claudia Pardo, denunció la acción como "una intervención ilegal".

"Denunciamos ante toda la población boliviana esta intervención que se está haciendo de manera ilegal", afirmó Pardo en redes oficiales.

Una fuente anónima del Ministerio de Gobierno confirmó la captura, indicando que la información había sido verificada por la AFP.

"Está confirmada la detención del fiscal", declaró la fuente, que prefirió no revelar su identidad.

Reacciones y contexto internacional

EE.UU. había anunciado la revocación de visas a varios altos funcionarios de Bolivia, Colombia y Perú, acusándolos de corrupción y de socavar gobiernos democráticos. En la lista boliviana figuraban trece personas, entre ellas Mariaca y Zeballos, a quienes se les atribuye haber recibido sobornos para facilitar el narcotráfico.

El gobierno boliviano calificó las acusaciones como "graves" y solicitó a Washington la documentación que respalde las sanciones, prometiendo investigar el caso a nivel interno. Además, el Congreso tiene prevista una sesión el próximo lunes para analizar la información recibida.

Cierre: La detención de los fiscales se inserta en una tensión creciente entre Bolivia y EE.UU., mientras las autoridades locales buscan esclarecer los motivos de la captura y responder a las sanciones internacionales.