Hace 25 años, la Argentina estaba en el centro de la polémica por su alta tasa de deforestación. En ese entonces, algunos líderes del sector agrícola argumentaban que la expansión de la frontera agropecuaria traería desarrollo y trabajo a las comunidades rurales. Sin embargo, un estudio reciente realizado por investigadores de la Facultad de Agronomía y el Conicet muestra que la realidad es muy diferente.

El impacto de la deforestación

La investigación se centró en 400 comunidades indígenas de Salta y reveló que, entre 2001 y 2021, perdieron el 20% de los bosques que utilizan para obtener agua, alimentos y otros recursos vitales. Según María Vallejos, investigadora de la Fauba y el Conicet, "la agricultura avanzó sobre áreas donde viven más de 300 mil personas que pertenecen a comunidades indígenas de 30 etnias diferentes".

"Los bosques representan el principal medio de subsistencia para estas comunidades. Obtienen agua, alimentos y materiales para construir viviendas y elaborar artesanías. Además, son centrales en su cosmovisión", explica Vallejos.

La búsqueda de soluciones

El estudio combinó mapeos participativos y análisis satelitales para evaluar la deforestación y su impacto en las comunidades indígenas. Los resultados muestran que la expansión de la frontera agropecuaria ha provocado alteraciones en la vida de estas comunidades, dificultándoles cada vez más conseguir agua, alimentos o leña. Los miembros de las comunidades tuvieron que recorrer distancias promedio de 8 kilómetros para recolectar determinadas especies vegetales, 15 kilómetros para cazar animales y 10 kilómetros para llegar a una fuente natural de agua potable.

Un llamado a la acción

El estudio destaca la importancia de preservar los bosques y proteger los derechos de las comunidades indígenas. Es fundamental que se tomen medidas para frenar la deforestación y promover un desarrollo sostenible que beneficie a todas las partes involucradas. La investigación es un llamado a la acción para que se priorice la conservación de los bosques y se garantice el acceso a los recursos vitales para las comunidades indígenas.