270 muertos y más de 1.300 desaparecidos tras el derrumbe de un glaciar en la zona fronteriza entre Nepal y el Tíbet chino. El fenómeno se registró a las 8:37 locales (02:52 GMT) cuando un enorme bloque de hielo cayó desde aproximadamente 5.200 metros de altura, desencadenando una avalancha de lodo y rocas que se desplazó a gran velocidad por el valle.

¿Qué es un GLOF?

GLOF, sigla de "Glacial Lake Outburst Flood", describe la ruptura repentina de una barrera que retiene agua de un lago glaciar, liberando un caudal devastador. En este caso, los científicos aún investigan si la masa de agua estaba contenida en un lago o si el propio bloque de hielo arrastró agua acumulada bajo la capa glacial.

Origen del desastre

"Un gran trozo de glaciar se desprendió desde unos 5.200 metros y cayó en un valle", explicó Simon Cox, investigador principal de GNS Science.

El bloque se transformó en una corriente de detritos que arrasó rocas, sedimentos y vegetación, arrasando primero un puesto fronterizo antes de seguir su curso río abajo, inundando comunidades y derribando infraestructuras.

El movimiento fue tan violento que el Servicio Geológico de EE. UU. lo catalogó como un evento sísmico de magnitud 5,2, inicialmente confundido con un terremoto.

Alertas y opciones de evacuación

Las autoridades locales emitieron la primera alerta alrededor de las 9:00, pero la rapidez del flujo dejó poco margen de acción.

"Correr no servirá de nada", advirtió Hatim Sharif, hidrólogo de la Universidad de Texas en San Antonio.

Los expertos coinciden en que la única medida eficaz es buscar terreno elevado, al menos seis metros de altura, para evitar la mezcla letal de agua y lodo que describen como "concreto líquido".

"La realidad es que, si te encuentras bajo un gran glaciar, es una bomba de relojería", señaló Adrian McCallum, glaciólogo de la Universidad de Sunshine Coast.

Contexto climático

Algunos especialistas vinculan la mayor frecuencia de GLOF al acelerado deshielo de los glaciares por el cambio climático, aunque en este caso concreto no se detectó un lago glaciar cercano.

Los investigadores combinan mediciones de campo e imágenes satelitales previas y posteriores al evento para estimar el volumen de hielo desprendido, que podría oscilar entre medio millón y decenas de millones de metros cúbicos.

Próximos pasos

Se mantiene la labor de evaluación del alcance total del daño y la búsqueda de los desaparecidos, mientras se refuerzan los sistemas de monitoreo en áreas de riesgo glacial en la región.