El 21 de octubre de 2026, la Alianza de Iglesias Cubanas No Registradas (AICNOR) informó que las autoridades cubanas aumentaron la presión sobre Mario Jorge Travieso Medina y Velmis Adriana Mariño González, dirigentes del Ministerio Internacional Viento Recio, luego de iniciar una campaña de entrega de alimentos a sectores vulnerables.

Restricciones de movilidad y medidas coercitivas

AICNOR señaló que a la pareja le está prohibido salir del país tanto por vía aérea como marítima y que no pueden obtener pasaportes ordinarios. Según el comunicado, los pasaportes que sí se emiten son exclusivos para líderes de iglesias reconocidas oficialmente por el Estado cubano.

"Su libertad de movimiento se ha convertido en un arma de castigo por ejercer su labor religiosa", afirmó la Alianza.

Además, la organización denunció que los pastores enfrentan vigilancia permanente, citaciones, detenciones, interrogatorios y la incautación o destrucción de bienes vinculados a su obra.

Campaña de descrédito en redes sociales

AICNOR atribuye la difusión de contenidos hostiles a los líderes a cuentas presuntamente operadas por funcionarios de la Seguridad del Estado. Estas publicaciones, que según la Alianza se incrementan semanalmente, buscan dañar la reputación de Travieso Medina y Mariño González.

"Se trata de una ofensiva que se intensifica cada semana", indicó la entidad.

La campaña habría comenzado tras la primera entrega de alimentos y, hasta la fecha, la Alianza contabiliza al menos ocho publicaciones de este tipo.

Antecedentes de persecución

Los pastores ya habían sido arrestados en abril de 2022 por organizar un encuentro destinado a madres de cubanos encarcelados tras las protestas de julio de ese año. En febrero de 2022, Travieso Medina también firmó la "Carta por la Vida", una petición que pedía eliminar la pena de muerte del nuevo Código Penal.

Llamado a las iglesias registradas

AICNOR solicitó a las congregaciones oficialmente reconocidas que se pronuncien sobre el caso, advirtiendo que el silencio equivale a una aceptación tácita de la represión.

"El no pronunciarse constituye una declaración de conformidad", recalcó la Alianza.

La situación se enmarca en un contexto más amplio de represión contra líderes religiosos y activistas en Cuba, donde casos recientes como el de la influencer Ana Sofía Benítez y su madre también han sido objeto de sanciones y acusaciones penales.

Próximos pasos

AICNOR espera que la comunidad religiosa y la sociedad civil internacional ejerzan presión para que se levanten las restricciones y se garantice la libertad de movimiento de los pastores.