Un promedio de dos o tres horas de electricidad tendrán los 9,4 millones de cubanos este martes. La estatal Unión Eléctrica (UNE) prevé que el mayor apagón afecte simultáneamente al 68% del país.

Cuba enfrenta desde hace dos años una crisis energética profunda, agravada desde enero por el asedio petrolero de EEUU. El régimen reconoció que la situación del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) es “crítica”.

La UNE estima que, durante el horario de mayor demanda (tarde-noche) de este martes, la capacidad de generación será de 1.070 megavatios (MW) frente a una demanda máxima de 3.220 MW. El déficit, es decir, la diferencia entre oferta y demanda, alcanzará los 2.150 MW, y la afectación estimada llegará a 2.180 MW.

Causas de la crisis energética

La crisis energética cubana responde a un factor estructural —un sistema energético obsoleto— y a un elemento coyuntural: el bloqueo petrolero iniciado en enero por Washington. Las centrales termoeléctricas, responsables del 40% del mix energético, fueron construidas en su mayoría en las décadas del 60 y 70 y, debido al déficit de inversiones y mantenimientos, presentan averías frecuentes.

Consecuencias de la crisis

La crisis energética ha paralizado casi totalmente la economía estatal, que se estima se contraerá al menos un 6,5% este año, tras una caída acumulada de más del 15% en los cinco años previos. Según cálculos de expertos independientes, Cuba necesita alrededor de 100.000 barriles de petróleo diarios para cubrir sus necesidades energéticas, de los cuales solo 40.000 proceden de su producción nacional.