El economista Camilo Tiscornia, director de C&T Asesores Económicos y profesor de la UCA, declaró a Infobae que el factor político constituye el principal peligro para la economía argentina, desencadenando efectos negativos en la financiación del Estado y la confianza de los inversores.
Riesgo político y sus consecuencias
A punto de cumplir tres años de mandato, el gobierno de Javier Milei enfrenta críticas de analistas internacionales que consideran agotado su plan económico. Según Tiscornia, la brecha entre sectores exportadores (energía, minería y agro) y los que dependen del consumo interno se está ampliando, reduciendo la generación de empleo.
"El mayor riesgo es el político, y de él se derivan las demás consecuencias", afirmó el economista.
El especialista también recordó que el FMI, en su último informe, destacó la resiliencia de la mayoría de las economías frente a choques externos. En el caso argentino, esa resiliencia se ve reforzada por una mayor disciplina macroeconómica y por ser ahora exportador neto de energía, lo que beneficia al país cuando los precios del petróleo suben.
Evolución del PIB y la inflación
Los datos oficiales mostraron una caída del 2,9 % del Producto Interno Bruto en julio respecto a junio. Sin embargo, indicadores preliminares apuntan a una leve recuperación en agosto y septiembre, y el REM proyecta un repunte en el último trimestre del año.
Tiscornia explicó que, aunque la caída de julio genera dos trimestres consecutivos de descenso —condición que técnicamente calificaría como recesión—, el descenso parece puntual y no refleja una tendencia estructural.
En cuanto a la desinflación, el economista recordó que la ausencia de un tipo de cambio fijo ralentiza el proceso, pero manteniendo el equilibrio fiscal y el control monetario la inflación seguirá descendiendo, aunque a un ritmo más lento.
El 2026 estuvo marcado por un fuerte aumento del precio internacional del petróleo, que encareció la inflación en los meses de marzo y abril, seguido por subidas de otras materias primas. Por ello, se espera que la inflación de este año quede ligeramente por debajo de la de 2025, pero sin alcanzar los niveles esperados sin el choque externo.
Con la elección presidencial de 2027 a la vuelta de la esquina, Tiscornia advierte que la política pesa más que la economía en la decisión de los votantes, lo que podría traducirse en mayor volatilidad para los mercados.