El frigorífico cordobés Bustos y Beltrán consiguió la habilitación para vender carne vacuna a China y ya concretó sus primeras exportaciones al país asiático hace pocas semanas. La empresa busca así sumar mercados para aprovechar cada parte del animal en un contexto de costos que presionan los márgenes de toda la industria.

La novedad la comunicó Juan Manuel Beltrán, referente de la firma, en el marco de la feria SIAL de París. Allí describió una ecuación compleja: la hacienda cotiza en valores récord, las tarifas energéticas se dispararon y la capacidad instalada de la industria supera ampliamente la oferta de animales disponible.

"Hoy un poco el desafío de la industria es lograr la integración, lograr la sostenibilidad del negocio. En momentos donde el costo de la hacienda está en precios récord para la industria, también termina siendo un costo récord de la materia prima", explicó Beltrán.

China, un destino estratégico

La apertura del mercado chino le permite a la empresa colocar desde carne deshuesada hasta huesos y cortes de animales terminados a grano. En las próximas semanas, la firma profundizará esos contactos durante una feria en Shanghai, con el objetivo de desarrollar clientes para cada uno de esos productos.

Según Beltrán, acceder a la mayor cantidad posible de mercados resulta clave para aprovechar cada parte del animal y mejorar la rentabilidad. La nueva opción comercial también favorece la integración de la media res en un escenario de costos en alza que reduce la competitividad.

Inversión y productividad

Para bajar costos, la empresa apunta a ganar productividad. En ese marco estudia para 2027 una inversión significativa destinada a ampliar su capacidad de desposte, incorporar túneles de congelado y construir nuevos depósitos. La meta es agregar valor, consolidar los mercados externos y aprovechar una demanda internacional que sigue ofreciendo oportunidades, aunque con márgenes industriales cada vez más estrechos.

Bustos y Beltrán tiene capacidad para faenar 12.000 animales mensuales, pero actualmente procesa alrededor de 9.000, según el material difundido.

Estados Unidos, Europa y la cuota pendiente

La compañía también opera en Estados Unidos, donde vende carne para industria y trabaja en desarrollar clientes interesados en cortes de mayor valor. Beltrán espera que el año próximo se renueve la cuota de 80.000 toneladas que permite sostener ese mercado.

Además, la firma participa en negocios con la Unión Europea, Emiratos Árabes, Hong Kong, Uruguay, Brasil y países africanos.

"La carne argentina es muy buscada, es la preferida por los europeos", afirmó Beltrán.

El referente de la empresa advirtió que los compradores exigen cada vez más calidad, trazabilidad, confiabilidad y regularidad en las entregas. No alcanza con un buen producto: también hay que garantizar un abastecimiento continuo y homogéneo, sobre todo en carne enfriada.

En ese frente, el reglamento europeo contra la deforestación preocupa a los importadores ante su entrada en aplicación prevista para enero de 2027. Beltrán consideró que Argentina está bien posicionada por la proporción de su producción ganadera basada en pasturas, pero remarcó que los productores deben inscribirse en los sistemas de trazabilidad para cumplir con las exigencias.

Mercosur y Unión Europea

Beltrán también destacó la oportunidad que representa el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, aunque lamentó que los países del bloque todavía no hayan acordado cómo distribuir la cuota entre los exportadores.

"Hoy, lamentablemente, ese beneficio lo está capitalizando el importador europeo porque la cuota la tienen ellos", señaló.

Como antecedente reciente, el gerente comercial Marcos Nores había celebrado el primer envío de carne en avión a Dubai: "Exportamos carne en avión por primera vez a Dubai y le fue tan bien que enseguida pidieron más".