El lunes un dron de origen ruso impactó el buque Royad Mammadov, que transportaba maíz desde el puerto ucraniano de Izmail hacia Rávena, Italia, y se hundió en la zona marítima bajo control de Rumanía. El suceso intensificó la tensión en el Mar Negro y provocó alzas en los contratos de trigo negociados en el CME Group de Chicago.
Reacción de los mercados
Los futuros de trigo registraron incrementos significativos: el contrato de Trigo Duro Diciembre 2026 cerró en 272,7 $/tonelada, con una subida intradiaria de 2,5 $/t, mientras que el Trigo Blando alcanzó 254,3 $/tonelada, +3,1 $/t. Por su parte, el maíz mostró escasa variación, pues aún absorbe el efecto bajista del último informe de existencias del USDA.
Impacto logístico y declaraciones oficiales
"Rusia elige consistentemente el terror y el hundimiento de buques civiles en lugar de la navegación marítima normal", señaló el presidente ucraniano Volodímir Zelenski en sus redes sociales, añadiendo que se requiere presión internacional para restablecer la seguridad alimentaria global.
El puerto de Izmail, situado en el Danubio, se ha convertido en la principal salida alternativa para Ucrania, ya que los terminales de Odesa permanecen bajo constante ataque. Sin embargo, la pérdida del Royad Mammadov refuerza el llamado "apagón logístico" que ya afecta la región.
Consecuencias para exportadores rusos y ucranianos
Los puertos del Báltico, ahora usados por exportadores rusos, resultan menos eficientes y más costosos. La caída de los precios FOB de cereales y aceite de girasol no ha sido suficiente para incentivar nuevos embarques, y la reciente tragedia probablemente reduzca aún más la disposición a arriesgarse.
Perspectivas a corto plazo
Se anticipa que los agentes del sector continúen buscando rutas alternativas mientras la comunidad internacional intensifica sus llamados a garantizar la libre circulación en el Mar Negro. La evolución de los precios dependerá de la capacidad de restablecer la seguridad marítima.