Argentina y Uruguay están a punto de recuperar protagonismo en el mercado chino de carne vacuna. La ventana, que se mantendrá abierta hasta finales de noviembre, surge tras la pérdida de capacidad exportadora de Brasil y la reducción de cuotas australianas.

Precios al alza en la vaca

Según datos del Rosgan, la categoría de vaca ha registrado incrementos de entre el 15 % y el 20 % respecto al promedio del sector. Actualmente, el precio de la vaca gorda ronda los $3.300‑$3.400 por kilo, mientras que la vaca de conserva se sitúa cerca de $2.400 por kilo. En contraste, el novillo liviano se mantiene estable alrededor de $4.500 por kilo y el novillo pesado cerca de $4.300.

"La vaca es una de las pocas categorías que ha logrado desacoplarse de la caída general de precios", señaló la Bolsa de Comercio de Rosario.

Escasez estructural y caída de remisiones

El estudio destaca una "escasez estructural" en la oferta. Entre enero y agosto, el traslado de vacas a faena disminuyó un 13 % respecto al mismo período del año anterior, pasando de 1,84 millones a 1,6 millones de cabezas, según datos del Senasa.

Demanda china y precios FOB

Con la ausencia de Brasil, los compradores chinos han ajustado al alza sus referencias de precios. En los últimos quince días, el FOB para garrón y brazuelo con destino a China subió de USD 7.200 a entre USD 7.500 y USD 7.700 por tonelada, lo que representa un aumento del 42 % respecto a los USD 5.400 que se pagaban hace un año.

"La dependencia de China en la importación de carne vacuna se vuelve una ventaja estratégica para nosotros", afirmó la Asociación de Productores Exportadores de la Argentina (APEA).

Ventana breve pero valiosa

Los analistas estiman que el periodo sin competencia durará alrededor de 60 días. La Bolsa de Comercio de Rosario lo compara con la oportunidad que brinda un Mundial de fútbol: corta pero de gran impacto. Aprovecharla podría compensar la caída del precio del novillo liviano en el mercado interno.

Próximos pasos

Se espera que los exportadores argentinos y uruguayos activen rápidamente sus operaciones para captar la demanda china antes de que la ventana se cierre a finales de noviembre.