Un análisis de The Silver Lab, realizado con una muestra de más de 300 hombres y mujeres de 50 años o más en el Área Metropolitana de Buenos Aires, indica que 85 % de los encuestados entre 61 y 70 años quiere seguir trabajando, emprender o iniciar nuevos proyectos.
Resultados destacados
El informe, llamado Mapa Silver 2026, muestra que la intención de seguir activo se mantiene alta en los rangos de edad: 82 % entre 50‑60 años, 85 % entre 61‑70 y 69 % a partir de los 71. Además, 83 % afirmaría volver a trabajar si pudiera elegir horarios y condiciones, y 68 % de los jubilados desea lanzar iniciativas propias. Un 84 % de los entrevistados aprendió algo nuevo en los últimos tres años, desmontando el estereotipo de que la edad impide la actualización.
"Creo que hay un discurso de que sí, pero en los hechos no se traduce en un cambio significativo", señaló Alejandra Bicocchi, fundadora de The Silver Lab.
Obstáculos del mercado laboral
A pesar del entusiasmo, los participantes reportan que la edad sigue siendo un criterio decisivo en los procesos de selección. "Hay un discurso de inserción e igualdad, pero en la práctica todo se sigue mirando con los criterios tradicionales", explicó Bicocchi, añadiendo que muchos reclutadores exigen una edad determinada para ciertos puestos.
El estudio advierte que el mercado laboral mantiene un modelo lineal de formación‑desarrollo‑retiro, desfasado frente a la nueva longevidad. En la Ciudad de Buenos Aires, 34 % de la población supera los 50 años, lo que representa un potencial de décadas de vida activa.
Contexto de empleo
Según la Encuesta Anual de Hogares 2025, la tasa de desocupación general en la ciudad fue del 5,8 %; sin embargo, en el segmento de mujeres de 50‑59 años y hombres de 50‑64 años, la cifra descendió al 4,3 %. Aun así, la dificultad para reincorporarse persiste, sobre todo cuando se pierde el empleo a los 50 años, una situación que el estudio califica de "dramática".
Mirada al futuro
Bicocchi concluye que el desafío no radica en la falta de talento, sino en la capacidad del mercado para reconocerlo e integrarlo. "Tenemos una generación que quiere aportar, que se sigue formando y que todavía tiene muchos años de vida activa por delante", afirmó.
Con una población envejecida pero motivada, el país enfrenta la urgencia de adaptar políticas y prácticas de contratación para aprovechar esa fuerza laboral subutilizada.