El Volcán de Fuego en Guatemala sigue siendo una amenaza constante, con una alerta roja vigente debido a la intensa actividad eruptiva. Según las autoridades, esta situación puede prolongarse durante al menos 72 horas más.

Impacto en la población

La emergencia ha afectado a más de 29 mil personas, con 1,221 de ellas refugiadas en cinco albergues. La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) informó que estos espacios están llegando a su límite de capacidad, por lo que se han preparado tres albergues más para recibir a más familias evacuadas.

Actividad volcánica

Las explosiones en el volcán han alcanzado alturas de entre cinco y siete kilómetros sobre el cráter, con ceniza dispersándose hacia el este y suroeste. Los departamentos de Chimaltenango, Sololá, Suchitepéquez, Retalhuleu y San Marcos son los más afectados, con un radio de impacto de hasta 120 kilómetros.

'La situación es crítica, pero estamos trabajando para minimizar el daño', dijo Claudinne Ogaldez, secretaria ejecutiva de Conred.

Medidas preventivas

Se han suspendido las clases en 488 escuelas para reducir la exposición de estudiantes y personal educativo a la ceniza. Además, el paso en la Ruta Nacional 14 permanece cerrado para priorizar la emergencia y facilitar las evacuaciones.

Riesgo de lahares

Las lluvias previstas pueden generar lahares en las barrancas Seca y Ceniza, lo que representa un riesgo para las comunidades cercanas. El Insivumeh mantiene una vigilancia constante del volcán, con sensores sísmicos, cámaras web e imágenes satelitales.

Próximos pasos

La situación sigue siendo monitoreada de cerca por las autoridades, que recomiendan a la población tomar medidas de precaución y seguir las instrucciones de los planes de respuesta. Mientras tanto, el Volcán de Fuego sigue siendo una amenaza constante, con una actividad eruptiva que puede prolongarse durante varios días más.