En los Valles Calchaquíes de Salta, la bodega Colomé es sinónimo de tradición y excelencia en la producción de vinos. Con una historia que se remonta al siglo XIX, esta bodega es dueña de algunos de los viñedos más antiguos y elevados del continente americano.
Un legado que se mantiene vivo
La bodega Colomé fue fundada en 1830 y, desde entonces, ha mantenido una producción de vinos de alta calidad. Según Agustín Alauie, ingeniero agrónomo de la bodega, "el secreto para mantener vivas estas plantas tan antiguas es acompañarlas y cuidarlas con dedicación". Las plantas más antiguas de la bodega datan de 1830 y 1854, y siguen produciendo uvas de excelente calidad.
La importancia del manejo del agua
En Colomé, el manejo del agua es crucial debido a las escasas precipitaciones que se registran en la región. "El único ingreso de agua que tenemos es por una vertiente que nos permite producir esta magia", afirma Alauie. La bodega utiliza un sistema de riego por inundación, que requiere una atención especial para no desperdiciar este valioso recurso.
Una producción de alta gama
A pesar de las dificultades, la bodega Colomé logra producir vinos de alta gama que son reconocidos a nivel nacional e internacional. La dedicación y el cuidado que se ponen en cada detalle del proceso de producción son fundamentales para lograr esta calidad. > "Un suelo vivo es un suelo que te va a permitir mayor retención de humedad, mejor estructura y, por lo tanto, mejores vinos", dice Alauie.