El viceministro de Economía José Luis Daza declaró este jueves, durante el 16° Foro ABECEB en el Faena Art Center de Buenos Aires, que el ritmo de expansión económica de la Argentina en los primeros meses de 2026 quedó por debajo de las proyecciones gubernamentales.

"Esperaba un crecimiento más alto", afirmó Daza.

Crecimiento bajo y riesgo de recesión

Daza reconoció que la actividad se mantiene en un nivel "muy bajo" y que los resultados son "menores" a los anticipados. Sin embargo, evitó calificar la situación como recesión técnica, argumentando que la clasificación depende de criterios contables que pueden variar con pequeños ajustes mensuales.

"Esas terminologías son cosas contables. Mover un mes y no sería recesión; mover otro y sí", explicó.

Los analistas señalan que, para evitar una recesión técnica, la economía necesitaría un salto del 8,5 % en septiembre, cifra que consideran prácticamente imposible.

Factores externos y perspectivas

El funcionario vinculó la debilidad inicial del año a la crisis financiera de 2025, que afectó la capacidad crediticia del sector. Describió un ciclo positivo entre febrero y junio, con caída de tasas y recuperación del crédito, interrumpido a partir de julio por un "shock de tasas" externo.

A fines de año, Daza percibe señales de una leve recuperación y destaca la actuación "extraordinaria" del sector externo.

Relación estratégica con EE.UU.

Ante la pregunta de Gary Litman (US Chamber of Commerce) sobre el impacto del control demócrata del Congreso estadounidense, Daza descartó cualquier riesgo para la asistencia financiera de Washington.

"El interés de EE.UU. por la Argentina trasciende totalmente al partido político que esté. Es una cuestión estratégica de mediano y largo plazo", sostuvo.

Argumentó que la relación se sustenta en recursos argentinos como energía, cobre, uranio y minerales críticos, esenciales en la disputa tecnológica global entre EE.UU. y China, y que este interés se mantiene desde la administración Trump hasta la de Biden.

El viceministro concluyó que, pese a los choques externos, la economía avanza en la dirección correcta y que el país sigue siendo relevante para los intereses estratégicos de Washington.