WhatsApp empezó a habilitar el envío diferido: ahora se puede escribir un mensaje y dejarlo agendado para que salga automáticamente en la fecha y la hora que elija el usuario. La herramienta funciona en Android, iPhone y WhatsApp Web, y evita depender de aplicaciones de terceros o de estar mirando el teléfono a la hora justa.
El despliegue es gradual. Los primeros en probarla son los participantes de las versiones beta para Android y iPhone, y Meta, dueña de la aplicación, todavía no hizo un anuncio formal sobre la disponibilidad para todos. Aun así, esos primeros ensayos ya dejaron ver cómo se usa.
Del celular: mantener apretado el botón de enviar
En el teléfono, todo se resuelve dentro del chat. Se abre la conversación individual o grupal, se escribe el texto —también se pueden sumar fotos o archivos— y, en lugar de tocar una vez el botón verde, hay que dejarlo presionado. Así aparece el menú de programación con calendario y horario. Se elige el día y la hora, se confirma y listo: WhatsApp se encarga del resto sin que haya que volver a abrir la conversación.
La opción sirve tanto para lo personal como para lo laboral. Un saludo de cumpleaños que tiene que llegar a las 00:00, el recordatorio de una reunión o una respuesta de trabajo que conviene mandar fuera del horario de oficina son algunos de los usos posibles.
En la computadora: el ícono de reloj junto al envío
Para quienes trabajan con WhatsApp Web, el camino es distinto. Se abre el navegador, se entra a la conversación, se escribe el mensaje y se busca el ícono de reloj que está al lado del botón de enviar. Un clic abre la ventana para fijar fecha y hora; se confirma y el mensaje queda agendado. Es práctico para ordenar comunicaciones con clientes, compañeros o proveedores sin tener que pasar por el celular.
El destinatario no se entera
Una de las dudas más frecuentes es si el otro puede notar que el mensaje fue escrito antes. La respuesta es no: según el funcionamiento que se conoció de la herramienta, el receptor lo ve igual que cualquier otro mensaje. No hay etiqueta, aviso ni marca que delate la programación. La función está pensada para ordenar al remitente, no para cambiar la experiencia de quien recibe.
El envío diferido se suma a otras herramientas de organización que WhatsApp fue incorporando en los últimos tiempos. Por ahora, la clave está en la paciencia: quienes no participan de las versiones beta tendrán que esperar a que el despliegue avance y Meta confirme cuándo llega a todos.