Los Estados miembros de la Unión Europea y la Comisión Europea se reunirán en viernes en Bruselas para coordinar una respuesta al fuerte aumento del precio del diésel, tras los comentarios de Donald Trump sobre una posible prohibición de exportaciones estadounidenses.

Washington había solicitado a sus aliados liberar de inmediato sus reservas estratégicas de diésel, intensificando la presión sobre Europa para contener los costos del combustible.

El comisario de Comercio de la UE, Maros Sefcovic, advirtió que una medida de ese tipo sorprendería a Europa. > “Sería inesperada para los europeos y tendría consecuencias muy dramáticas para nuestro desempeño económico”, declaró.

Sefcovic señaló que, aunque el tema no se trató en detalle con el representante comercial estadounidense Jamieson Greer, ambas partes acordaron mantener un contacto estrecho para evitar sorpresas. > “Decidimos mantenernos en estrecho contacto para evitar sorpresas aquí”, afirmó.

Demanda de Washington

La administración Trump pidió específicamente a Francia y Alemania que utilicen sus reservas de diésel. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, escribió en redes que los socios europeos deben acelerar la entrega de compromisos existentes y poner a disposición suministros adicionales. > “Nuestros socios europeos deberían acelerar la entrega de sus compromisos existentes y poner inmediatamente a disposición suministros adicionales”, señaló.

Un funcionario estadounidense citado por AFP recordó que la cooperación para aumentar la disponibilidad de productos refinados también beneficia a Europa. “Es del interés de Europa trabajar con Estados Unidos mientras buscamos múltiples vías para aumentar el suministro y reducir los costos para los consumidores”, afirmó.

Reacciones europeas

El ministro delegado de Comercio Internacional de Francia, Nicolas Forissier, descartó la probabilidad de una prohibición estadounidense. > “No puedo imaginar que haya una prohibición”, dijo.

Forissier subrayó la importancia del diésel para ambas regiones y aseguró que Francia buscará soluciones equilibradas, ya sea con EE. UU. o con otros socios.

La reunión se produce en medio de una volatilidad prolongada en los mercados energéticos, alimentada por tensiones geopolíticas y sanciones que han encarecido el combustible en los últimos meses.