El martes 13 de octubre de 2026, desde Washington, Donald Trump desmintió que China y Rusia estén asistiendo a Irán en sus operaciones contra fuerzas estadounidenses y, al mismo tiempo, habló con el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman, sobre los recientes ataques de los hutíes.
Negación de apoyo a Irán
Trump publicó en su cuenta de Truth Social que, aunque podrían existir contactos de bajo nivel, no existe una colaboración significativa entre Moscú, Pekín e Irán. "Si lo están haciendo, es a un nivel muy bajo, pero no lo creo", escribió el exmandatario. > "¡Tienen demasiado que perder, y lo sabríamos muy rápido!", añadió. El mensaje reiteró una postura que había expresado en julio, cuando también descartó la venta de armas por parte de China y Rusia a Teherán, advirtiendo que sería "muy malo para ellos".
Diálogo con el príncipe saudí
En la misma jornada, Trump confirmó haber conversado con Mohamed bin Salman acerca de los ataques de los hutíes, respaldados por Irán, contra territorio saudí. El mandatario calificó la conducta de los insurgentes como "muy mala". Los hutíes atacaron el Aeropuerto Internacional Rey Khalid de Riyad, dejando al menos 17 muertos y alrededor de 300 heridos. Las autoridades cerraron la terminal hasta el sábado y restringieron el tráfico aéreo en un radio de nueve kilómetros. El conflicto se enmarca en la guerra iniciada el 28 de febrero entre Estados Unidos, Israel y Irán, que ha provocado una escalada de ataques en la región.
El príncipe heredero había solicitado a Trump que considerara acciones contra los hutíes, que recientemente se acercaron a un punto estratégico del Mar Rojo, cercano al estrecho de Bab al Mandeb, vital para el comercio mundial.
Esta declaración de Trump se produce en medio de crecientes tensiones en Oriente Medio, donde varios grupos proiraníes también han apuntado a infraestructuras saudíes.