A menos de dos semanas del balotaje presidencial en Brasil, el arzobispo de Aparecida, Dom Mário Antonio da Silva, condenó los discursos de odio y las divisiones políticas durante la misa central por el día de Nuestra Señora de Aparecida, patrona del país. La celebración se realizó este lunes 12 de octubre en el Santuario Nacional de Aparecida, en el estado de San Pablo, y reunió a miles de fieles en plena campaña electoral entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro.

El religioso evitó mencionar a los candidatos o a la disputa electoral, pero su mensaje estuvo atravesado por la crítica a la intolerancia y a la violencia política. "El Evangelio, queridos hermanos, no nos autoriza a odiar a quienes piensan diferente, ni a matar a nuestros enemigos", remarcó ante los presentes.

Un llamado a construir puentes

Dom Mário retomó el mensaje del papa León XIV sobre la necesidad de una paz que "no dependa de las armas ni de la imposición sobre los demás". En ese marco, sostuvo que la misión de los cristianos es acercar a las personas y promover la reconciliación, en lugar de profundizar las diferencias.

"El Evangelio nos autoriza a construir puentes donde otros abren precipicios o túneles, donde otros levantan muros", afirmó durante la homilía. La referencia adquiere especial relevancia en un país que atraviesa una fuerte confrontación política entre el Partido de los Trabajadores (PT) y el bolsonarismo, las dos fuerzas que competirán en la segunda vuelta.

Indiferencia y problemas sociales

El arzobispo también cuestionó la indiferencia frente a los problemas sociales y humanitarios. Mencionó el hambre, la pobreza, la violencia, la soledad y el abandono de los adultos mayores, además de las consecuencias de las guerras y la destrucción de la naturaleza.

"Quienes escuchan a Dios no pueden permanecer indiferentes ante el hambre, la pobreza, la violencia y la soledad", señaló. Además, reclamó atención para las familias afectadas por la violencia, los niños heridos y los jóvenes que atraviesan situaciones de desesperanza.

Presencia política y antecedentes

La ceremonia contó con la presencia de funcionarios y dirigentes políticos, entre ellos el vicepresidente Geraldo Alckmin y el ministro de Salud, Alexandre Padilha. Ni Lula ni Flávio Bolsonaro participaron, ya que tenían actividades religiosas previstas en Brasilia.

El mensaje de Dom Mário se inscribe en una tradición de homilías con referencias sociales y políticas durante la festividad del 12 de octubre. Su antecesor, Dom Orlando Brandes, había cuestionado en 2022 los "dragones del odio y la mentira" en la recta final de la elección presidencial anterior, marcada por la confrontación entre Lula y Jair Bolsonaro, padre de Flávio. En los años siguientes, Brandes también abordó temas como la desigualdad, el racismo, la protección ambiental y los derechos de los sectores más vulnerables. Esta fue la primera celebración patronal de Dom Mário como arzobispo de Aparecida, y mantuvo esa línea de intervención sobre los problemas sociales, aunque evitó pronunciarse directamente sobre los candidatos.