Donald Trump declaró el sábado por la noche que Vladimir Putin quiere cerrar un entendimiento para terminar la invasión a Ucrania, pero que, según él, Volodímir Zelensky se opone a cualquier pacto. La afirmación surgió después de una llamada entre Trump y el líder ruso el viernes, mientras Trump se encontraba en la residencia presidencial.

La postura de Trump

Trump sostuvo que Moscú está “interesado en llegar a un acuerdo” y que la falta de progreso se debe a la postura de Kiev. > "Rusia quiere un acuerdo, pero Zelensky no lo acepta", dijo el expresidente ante los periodistas.

El mandatario también pidió que Ucrania cambie de presidente, argumentando que un nuevo líder facilitaría la negociación. Además, recordó haber autorizado a Ucrania a actuar contra fuerzas rusas, pero con la condición de no atacar refinerías.

Controversia por el diésel ruso

En paralelo, la administración estadounidense firmó un acuerdo para importar diésel ruso: 300.000 toneladas de entrega inmediata, 500.000 toneladas en noviembre, un millón en una fase posterior y otros tres millones en breve. Trump vinculó la escasez mundial de diésel a los ataques ucranianos a instalaciones rusas.

Kaja Kallas, alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, criticó la medida, advirtiendo que la suspensión de sanciones al diésel ruso “provee a Moscú de recursos para financiar la guerra”. > "Este no es el momento de bajar la presión sobre Rusia", señaló en un comunicado.

Reacción ucraniana

Zelensky relacionó el acuerdo de diésel con el bombardeo ruso de Zaporizhzhia, que dejó 17 muertos, entre ellos tres niños, y 16 heridos. El presidente ucraniano escribió en X que Rusia interpreta cualquier alivio de sanciones como permiso para prolongar la invasión.

Operaciones militares recientes

Rusia informó que atacó un centro de datos en Kiev y dos buques de carga dirigidos a Odesa, alegando que los objetivos estaban vinculados al transporte de material militar ucraniano.

En conclusión, la disputa sobre un posible acuerdo de paz se intensifica mientras EE. UU. y la UE difieren en la política de sanciones al combustible ruso, y Ucrania enfrenta presión interna y externa para modificar su liderazgo.