El dólar podría mantenerse estable en los próximos meses debido a varios factores. En junio de 2026, la inflación fue del 1,9% mensual, lo que representa un total de 33,5% en los últimos doce meses y 16,8% en el primer semestre.

El EMAE (Estimador Mensual de Actividad Económica) de mayo registró un leve incremento interanual del 0,2%, pero mostró una caída del 0,5% respecto a abril en la medición desestacionalizada.

Hay tres factores que contribuyen a un firme ingreso de divisas: el agro, con una paulatina mejora de los precios internacionales y un amplio stock exportador aún por liquidar; los anuncios relacionados con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, que permiten proyectar un caudal de dólares extra; y la suba del precio internacional del petróleo, que catapultó el valor del barril a la zona de USD 100.

Estos factores se complementan con otros más variables, como la continuidad de la emisión de Obligaciones Negociables y la demanda minorista, mermada por la escasa capacidad de ahorro.

Qué dicen los analistas

Los analistas y consultoras coinciden en esta visión de “pax cambiaria” que desafía la habitual estacionalidad de la economía.

Contexto económico

La economía mantiene un fuerte sesgo alcista, con exportaciones que vienen mostrando subas fuertes y niveles récord. Sin embargo, la demanda interna es moderada, y el empleo se sostiene por fuerza de la actividad informal.

El superávit comercial se mantiene pujante, con un tipo de cambio muy estabilizado. Esto podría mantenerse en los próximos meses, siempre y cuando no haya cambios significativos en la economía.